lunes, 13 de noviembre de 2017

¿Sabemos Amar?



Casi tod@s l@s adult@s sufrimos un profundo desconocimiento de lo que significa el Amor Real.

Ignoramos cómo Amarnos, Amar y ser Amad@s libremente, sin condiciones o condicionamientos.

No sabemos ofrecernos a nosotr@s mism@s, ni cómo reconocer, ni recibir, ni dar, un amor libre y generoso.

Sufrimos miedos, albergamos preocupaciones, sentimos desequilibrio, nos peleamos, gritamos, nos enfurecemos...

Todo este dolor, todo este sufrimiento, parte de un mismo origen, la carencia primal de Amor Real:

“Si de bebés, de niñ@s, no supieron ofrecernos y no recibimos, Amor Real, libre de condicionamientos, de condiciones, en aquellos momentos cruciales para nuestras vidas, no aprendimos a amarnos, a ser amados, ni a amar sin trabas, sin chantajes, sin ataduras. No nos mostraron que el amor va más allá de gestos, vocablos o pensamientos”.

El Amor ES, está ahí, si es verdadero, libre y real, no necesita ningún medio de expresión, ninguna palabra, ningún gesto. Simplemente, se VIVE, se SIENTE y se COMPARTE.



Texto: Elena Mayorga
Pintura: "The Littlest Birds", Lucy Campbell


miércoles, 8 de noviembre de 2017

9 años

Con infinito Amor,
Para Adriana”.
Mami

Hoy mi hija,
Adriana,
mi gran Amor,
cumple nueve años.

A su lado,
he amado,
sentido,
crecido,
comprendido,
aprendido,
VIVIDO.

Faltan palabras,
no existen,
para expresar mi amor,
inquebrantable,
e
infinito
hacia
mi niña,
mi dulzura,
mi pizpireta,
mi música,
mi sonrisa,
parte de
mi Alma.


Mi niña
de nueve,
ya mayor,
con sus propios sueños,
anhelos
recorriendo
su camino.

Siento orgullo
felicidad,
Amor infinito,
y pienso,
que la vida
tan generosa
me regaló
Tu dulce presencia.

GRACIAS


Elena Mayorga



Texto: Elena Mayorga
Pintura: "Where the Mind Flies the Heart Follows", Lucy Campbell

lunes, 23 de octubre de 2017

Crispación





Andamos crispadas, crispados.
Noticias que nos tensionan.
Enfrentamientos.
Agresividad.
Violencia...

Nos manipulan.
Nos crispan.

Entramos en la crispación.
Nos llenamos la boca de horror, de odio, de rencor contra el otro, contra la otra.
Juzgamos: “yo soy mejor”
Nos juzgan:”eres diferente, eres peor”.

No es cierto, 
no lo somos.


Paremos la crispación,
Podemos hacerlo.
Actuemos,
No nos dejemos manejar.
Rechacemos el odio, la violencia.
Abrámonos a la comprensión, el respeto, a la Paz a el Amor.
Nadie es mejor que los demás, simplemente, vive otra realidad:
otras creencias,
otras religiones,
otras filiaciones,
otra comprensión,
diferentes.

Paremos la crispación.
Diálogo,
Comprensión,
Empatía,
Respeto,
Amor.

              Elena Mayorga


Texto Elena Mayorga
Pintura: Earth Mother
Artista: Jenness Cortez

miércoles, 30 de agosto de 2017

No busques excusas


No busques excusas.
No te escondas.
No disimules.

Si quieres hacerlo,
 ¡¡puedes!!

Sólo tienes que ponerte.

¡¡Muévete!!
¡¡Actúa!!
¡¡Hazlo ya!!


Elena Mayorga


Pintura: Moon Walk
Artista: Asako Eguchi

sábado, 26 de agosto de 2017

¿Te amas?





¿Por qué necesito saber cómo soy?
¿Por qué necesito conocerme?
¿Por qué necesito comprenderme?

Para poder vivir en armonía.
Para poder encontrar mi propia felicidad.
Y sobre todo,
para
Amarme.

Elena Mayorga


Pintura: Migración
Artista: Lucy Campbell

miércoles, 24 de junio de 2015

Renaciendo a la vida


Este año 2015 está suponiendo un revulsivo muy importante en mi forma de pensar, de sentir, de comprender la vida. Siento que estoy ante un nuevo comienzo, ante un nuevo nacimiento, soltando lastre, sanando heridas, abriéndome a nuevas experiencias, a nuevas amistades y sobre todo, madurando como mujer, como madre, como pareja.

A medida que me deshago de lo añejo, noto cómo me voy abriendo a lo nuevo y cómo voy adquiriendo valor y fuerza para transitar por caminos que nunca hubiera imagina que existían. 

Ahora, llegado el verano, el sol, el mar, el viento, la naturaleza, me llaman y me piden que durante un tiempo, deje de lado el teclado. Me llevaré mi cuaderno y mi bolígrafo para anotar aquellas ideas y reflexiones que siempre rondan por mi mente, pero, durante unas cuantas semanas, me desconectaré de la letra digital.

Ha llegado el tiempo de parar para asimilar, para sentir, para proyectar, para nutrirme.

Volveré dentro de unas semanas con las fuerzas renovadas, con una miríada de letras, ideas por contar, por comunicar.


Hasta pronto,

Con cariño,

Elena Mayorga


Pintura: Leonor de Aquitania por Kinuko Y. Craft

viernes, 22 de mayo de 2015

¿Cómo liberarnos de nuestro cansancio, de nuestra fatiga emocional?

Cuando no nos encontramos emocionalmente bien, cuando sentimos desequilibrio, nos hallamos sin fuerza, sin anhelos, físicamente cansados y fatigados emocionalmente.

Además, parecemos estáticos, no tenemos ganas de emprender, de cambiar, por lo que para evitar todo movimiento, nos refugiamos en rutinas en las que nos sentimos cómodos, protegidos, pero que no disfrutamos. Trabajamos, comemos, nos vestimos, conducimos, encendemos la tabletas, el ordenador, la tele y las horas se pasan, por inercia, sin que hallamos sido conscientes de nuestras acciones, de nuestro vivir.

Cuando sentimos fatiga emocional, una de las consecuencias directas es que perdemos nuestro centro, nuestro poder de decisión sobre nuestras vidas, dejando que desde el exterior nos impongan cómo debemos vivir.

¿Cuándo comenzó esta desconexión con nuestro centro, con nuestros anhelos esenciales?

¿Cuándo nos fue arrebatado el poder de decisión sobre nuestras vidas?

Tal vez, todo comenzó en una infancia llena de restricciones, de órdenes, de castigos. De coacciones que te obligaban a quedarte quieta, a no hacer ruido, a no moverte. 

Órdenes que aún hoy en día siguen vigentes.

Órdenes, que seguimos obedeciendo, ciegamente, a pesar de los largos años transcurridos desde que nos fueron impuestas.
Órdenes, que carecen de sentido, pero que tenemos tan grabadas en nuestro inconsciente que somos incapaces de revelarnos ante ellas.
Órdenes, que las más de las veces, nos fueron dadas por las personas que más amábamos, por las personas en las que confiábamos tan ciegamente, que era imposible que se estuvieran equivocando (aunque en nuestro fuero interno sentíamos que estaban siendo injustas, violentas, excesivas).

Ellos nos ordenaron y a fuerza de castigos, de coacciones, acabamos perdiendo no sólo la seguridad en nosotros, sino la confianza. La imagen que teníamos sobre nosotros quebró y comenzamos a dudar de nuestra valía. Pensamos que estábamos equivocados. Pensamos que fallábamos a las personas que nos amaban. Pensábamos que no valíamos para nada, que teníamos pensamientos falsos que debíamos borrar y dejar paso a los que nos decían que eran correctos.

En esos momentos, tras un largo proceso de pérdida de identidad, nos quebramos, nos perdimos a nosotros mismos. La conexión con nuestro esencia, con nuestro centro, desapareció y pasamos a vivir a merced del exterior.

En esos momentos, comenzó a gestarse esa fatiga emocional y física que ahora nos acompaña, que nos adormece, que nos deja amodorrados en el sillón sin ganas de movernos, de crear, de imaginar, de proyectar cambios en nuestra vida.

En nuestra infancia, entramos en un círculo de fatiga y desinterés del que tenemos que escapar.

Recuperemos esas palabras que nos ataron y rompamos su fuerza, cortemos las cadenas, deshagámonos de ellas.
Recuperemos la conexión con nuestra esencia, con nuestro centro que antaño teníamos y abandonemos la angustia, el cansancio.

Recuperemos la confianza en nosotros mismos, en nuestras ideas, en nuestros pensamientos.

Nosotros, desde nuestro centro, desde nuestro interior, somos los que tomamos las decisiones sobre nuestras vidas. No dejes que palabras del pasado te sigan teniendo anclado a ellas. 

Toma el poder sobre tu vida. 
Recupera tu fuerza, tu energía. 
Date permiso para moverte, para actuar, para Vivir.


Texto: Elena Mayorga


Fotografía: Maggie Taylor http://maggietaylor.com/